Cuarta planta, puerta B: la última del edificio. Aquí no hay ascensor y la cuarta planta se sube andando, así que lo decimos claro para que nadie se lleve la sorpresa al llegar con las maletas.
Dentro hay tres dormitorios dobles, con cama de 1,50 en cada uno, más el sofá cama: caben ocho. Los baños son dos, ambos con ducha de chorros, y el segundo queda dentro del tercer dormitorio, que lo agradece quien duerma ahí.
El salón lleva el verde agua del piso en el sofá y las cortinas. Ahí está la pantalla grande con Netflix y Amazon Prime, el proyector con su pantalla desplegable para la sesión de cine y la máquina arcade de Super Mario colgada en la pared, con su catálogo de cientos de juegos. Los dos patinetes eléctricos esperan al lado de la cocina, listos para salir.
La cocina, también en verde agua, se abre al salón: vitrocerámica, lavavajillas, lavadora-secadora, microondas, hervidor de agua y cafetera de cápsulas. El agua caliente sale de un termo de 100 litros, los radiadores eléctricos no tienen horario fijo y el wifi es de alta velocidad. Plaza de garaje incluida, en la que entra hasta una furgoneta, y check-in autónomo: llegas y entras.