Guía de Oviedo
Hay ciudades que se recorren con prisa, mapa en mano, tachando monumentos. Oviedo no es de esas. La capital de Asturias se disfruta al ritmo del que sabe que lo bueno no se acaba: un casco antiguo de piedra dorada donde suenan las campanas de la catedral, calles peatonales que huelen a sidra recién escanciada y esa luz del norte que enamoró a Woody Allen hasta el punto de dejarle una estatua. Aquí no se viene a ver mucho en poco tiempo; se viene a caminar despacio, a sentarse en una terraza del Fontán y a entender por qué los ovetenses hablan de su ciudad con una mezcla de orgullo tranquilo y cariño. Esta es nuestra guía para descubrirla como lo haría un vecino.
Los imprescindibles de Oviedo
Si solo tuvieras un día, estos son los lugares que dan forma a la ciudad y que ningún visitante debería perderse. La mayoría están a pocos minutos a pie unos de otros, concentrados en el corazón histórico.
La Catedral de San Salvador
Es el punto donde empieza todo. La Catedral de Oviedo, gótica en su mayor parte, guarda en su interior la Cámara Santa, un tesoro prerrománico declarado Patrimonio de la Humanidad. Su torre asimétrica preside la plaza de Alfonso II el Casto, un espacio abierto que en las mañanas de mercado cobra vida propia. Merece la pena entrar, pero también quedarse un rato fuera, simplemente mirando cómo la piedra cambia de color según avanza el día.
El casco antiguo
Alrededor de la catedral se despliega un laberinto de calles peatonales, plazas recogidas y palacios de piedra. Es la zona donde mejor se respira el carácter de Oviedo: fachadas nobles, soportales, rincones que invitan a perderse sin rumbo. Caminar por la calle Cimadevilla, asomarse a la plaza de Trascorrales o descubrir los palacios del siglo XVIII es la mejor manera de tomarle el pulso a la ciudad. No hace falta itinerario; aquí conviene dejarse llevar.
El Fontán
El Fontán es el estómago y el alma popular de Oviedo. Su plaza porticada acoge un mercado tradicional y, los días señalados, un mercadillo que ha sido punto de encuentro durante siglos. Alrededor se agrupan tiendas de productos locales, bares centenarios y sidrerías donde probar lo mejor de la despensa asturiana. Es el lugar perfecto para una parada a media mañana, cuando el bullicio del mercado convive con el aroma del café.
Gascona y la sidra
Ninguna visita a Oviedo está completa sin recorrer el Bulevar de la Sidra, como se conoce popularmente a la calle Gascona. En apenas unos metros se concentran las sidrerías más tradicionales, donde el escanciador levanta la botella por encima de la cabeza y deja caer el chorro fino que despierta la sidra natural. Es un rito, casi una coreografía, que forma parte indispensable de la cultura asturiana. Siéntate, pide un culín y déjate llevar por el ambiente.
Las esculturas urbanas
Oviedo es una ciudad-museo al aire libre. Repartidas por sus calles y plazas hay más de un centenar de esculturas que se han convertido en parte del paisaje cotidiano. La más célebre es la de Woody Allen, que pasea eternamente por la calle Milicias Nacionales, homenaje al cariño que el cineasta profesó a la ciudad. Pero hay muchas más, y buscarlas es un plan en sí mismo: un recorrido que combina arte, humor y una manera muy ovetense de habitar el espacio público.
El Campo San Francisco
Cuando el casco antiguo se agota, el Campo San Francisco ofrece el respiro verde de la ciudad. Es el gran parque de Oviedo, un pulmón de árboles centenarios, fuentes y senderos donde locales y visitantes se cruzan a cualquier hora. Un paseo por sus caminos, especialmente al atardecer, es la forma ideal de cerrar una jornada de descubrimientos sin salir del centro.
Gastronomía asturiana: comer en Oviedo
Se come bien en Asturias, y en Oviedo se come especialmente bien. La estrella indiscutible es la fabada, ese guiso contundente de fabes con su compango de chorizo, morcilla y lacón que reconforta en cualquier estación. Pero la despensa asturiana da para mucho más: el cachopo, dos filetes empanados rellenos de jamón y queso que se han convertido en fenómeno; los quesos, con el Cabrales a la cabeza y decenas de variedades de montaña; y los postres, como el arroz con leche requemado o los frixuelos.
Todo ello se acompaña de sidra, por supuesto, aunque los amantes del vino encontrarán buena carta en las sidrerías más modernas. Lo importante en Oviedo no es solo qué comes, sino cómo: sin prisa, en mesa compartida, alargando la sobremesa. La ciudad invita a hacer del comer un plan completo, no un trámite entre visitas.
Cómo moverse por Oviedo
La gran ventaja de Oviedo es su tamaño amable. Es una ciudad para caminar: el casco antiguo, el Fontán, Gascona, la catedral y el Campo San Francisco están todos a distancias cortas, unidos por calles peatonales y sin apenas cuestas exigentes en el centro. Un buen par de zapatos cómodos es todo el transporte que necesitarás la mayor parte del tiempo.
Para trayectos algo más largos, o simplemente por comodidad, la ciudad cuenta con una red de patinetes y bicicletas de alquiler que permiten cruzar de un extremo a otro en pocos minutos. Es una forma ágil y ligera de moverse, muy práctica para llegar a los barrios que rodean el centro histórico. El transporte público urbano completa las opciones, aunque en Oviedo, la verdad, casi todo queda a un paseo.
La mejor época para visitar Oviedo
Oviedo tiene su encanto durante todo el año, pero cada estación ofrece algo distinto. La primavera y el principio del verano regalan un clima templado y días largos, ideales para pasear sin agobios de calor. El otoño tiñe el Campo San Francisco de tonos dorados y trae una luz especialmente fotogénica.
Si puedes elegir, septiembre es el mes grande. Las fiestas de San Mateo llenan la ciudad de música, casetas, actividades y un ambiente festivo que se prolonga durante días, con el Día de América en Asturias como uno de sus momentos más vistosos. Es Oviedo en su versión más animada, ideal para quien quiera vivir la ciudad al máximo. Quien prefiera la calma encontrará en el invierno un Oviedo recogido y auténtico, perfecto para disfrutar de las sidrerías al abrigo del frío.
Sigue descubriendo Oviedo por zonas
Esta guía es solo el comienzo. Para conocer la ciudad en profundidad, te invitamos a explorar nuestras guías por zonas, donde entramos al detalle en cada rincón:
- Guía del casco antiguo de Oviedo: qué ver y dónde perderse en el corazón histórico.
- Gascona y las sidrerías: el ritual de la sidra, calle a calle.
- Dónde comer en Oviedo: la mejor gastronomía asturiana por barrios.
- Ruta de las esculturas urbanas: un paseo por la ciudad al aire libre.
- San Mateo y las fiestas de Oviedo: cómo vivir septiembre en la ciudad.
Tu casa en el corazón de Oviedo
Descubrir Oviedo despacio es mucho más fácil cuando tienes un buen sitio al que volver. En Maik Homes te ofrecemos apartamentos pensados para que te sientas como en casa, en pleno centro, a un paseo de la catedral, del Fontán y de Gascona. Espacios serenos, cuidados hasta el último detalle, donde recuperar fuerzas entre paseo y paseo y disfrutar de la ciudad a tu ritmo. Cuando decidas conocer Oviedo como se merece, reserva con nosotros y haz de la ciudad tu hogar durante unos días.
Tu casa en Oviedo
Descubre la ciudad despacio, con un buen sitio al que volver. Cine en el salón, patinetes en la puerta y el centro a un paseo.